02 de Junio de 2026 – Guadalajara, Jal.
Y la UdeG, como desde los inicios de este medio, sigue dando de qué hablar. Si no es por la situación dentro de CUCSH, donde continúa existiendo incertidumbre y ninguna garantía clara de que no vuelvan las suspensiones por adeudos, tal y como lo señaló recientemente Isaac Guzmán, periodista de Spoiler Político , entonces es por los constantes casos de violencia, acoso y abandono institucional que atraviesan distintos espacios de la Red Universitaria.

Uno de los casos que más indignación generó recientemente fue el de un integrante de la FEU acusado de agredir físicamente a su pareja y posteriormente intentar darse a la fuga. Un hecho que lejos de sorprender a muchos estudiantes, volvió a poner sobre la mesa las múltiples denuncias de acoso, abuso de poder y encubrimiento que desde hace años se señalan contra distintos grupos ligados a la Federación de Estudiantes Universitarios Feu Udeg.
⚠️ Estudiantes del CUCSH denunciaron un presunto caso de violencia ocurrido al interior del plantel, donde un alumno habría agredido físicamente a su novia e intentado escapar del lugar.
De acuerdo con testimonios, durante la huida el joven terminó impactándose contra una puerta…
pic.twitter.com/McgEqha2Wo— Guardia Nocturna (@GNocturnaMX)
May 22, 2026
Dentro de CUCSH, así como en otros centros universitarios y preparatorias de la UdeG, estudiantes han denunciado reiteradamente casos de acoso y grooming cometidos por integrantes mayores de edad vinculados a espacios estudiantiles y políticos que aprovechan su posición dentro de la estructura universitaria para acercarse a estudiantes menores de edad. Situaciones que muchas veces son minimizadas, ignoradas o tratadas con total opacidad por parte de las autoridades universitarias.
La crisis no se limita únicamente al tema de violencia de género. También existe un profundo desgaste por las condiciones académicas y administrativas que enfrentan diariamente cientos de estudiantes en distintos centros universitarios.
En el caso de Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño Música, estudiantes denunciaron recientemente cambios de horarios realizados prácticamente sin previo aviso debido a errores y descuidos administrativos relacionados con actividades en el Ex Convento del Carmen. Estas modificaciones terminaron afectando directamente evaluaciones importantes como exámenes de canto, los cuales fueron realizados en espacios no aptos para dichas actividades, evidenciando nuevamente la precariedad y falta de condiciones mínimamente dignas para el desarrollo académico y artístico.

A esto se suma también la grave denuncia realizada por estudiantes y colectivos ambientales respecto al basurero clandestino incendiado ubicado a menos de 600 metros de las instalaciones de CUCBA. Diversos estudiantes denunciaron que, pese a las mesas de trabajo realizadas con autoridades universitarias durante mayo de 2026, la institución no firmó formalmente la denuncia presentada por estudiantes contra este delito ambiental, aunque sí se comprometió verbalmente a hacerlo posteriormente.

Las y los denunciantes exigen que autoridades universitarias y gubernamentales intervengan para rehabilitar el terreno afectado, aplicar las sanciones correspondientes y evitar que continúen existiendo zonas de sacrificio que ponen en riesgo tanto al medio ambiente como a las comunidades cercanas.
A la par de estas problemáticas, también han surgido nuevos cuestionamientos ambientales relacionados con obras impulsadas dentro de la Red Universitaria. Uno de los casos más recientes ocurrió en Centro Universitario de Tonalá – CUTonalá, donde organizaciones ambientalistas denunciaron posibles afectaciones a áreas de conservación ecológica derivadas de la construcción de un estacionamiento perteneciente al edificio de Investigación y Posgrado.
De acuerdo con información difundida por el periodista José Toral de @Canal 44 y UDG Noticias, la Comisión Nacional del Agua informó mediante un oficio oficial que la obra se encuentra fuera de la zona federal y de protección de las presas El Cajón y Las Rucias. Con esto, la Universidad de Guadalajara rechazó haber invadido un humedal protegido. Sin embargo, colectivos ambientalistas como Un Salto de Vida señalaron que, aunque la obra no invade directamente la zona federal de las presas, sí se desarrolla dentro de un polígono clasificado como Área de Conservación Ecológica y Área de Protección a Cauce y Cuerpo de Agua según el Programa Municipal de Desarrollo Urbano de Tonalá. Es decir, se trataría de un espacio que no debería urbanizarse debido a su valor ambiental y ecológico.
La agrupación también denunció que la construcción representa presión directa sobre la biodiversidad de la zona, donde existen especies protegidas y ecosistemas sensibles vinculados a los humedales. Por ello solicitaron la intervención de instancias como la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente y autoridades municipales de inspección y vigilancia.
Aunque la Universidad aseguró mantener un compromiso con la conservación ambiental y aclaró que las obras son ejecutadas por el gobierno estatal a través del Infejal, el conflicto volvió sobre la expansión de infraestructura universitaria en territorios ecológicamente vulnerables y sobre la falta de transparencia en torno a las decisiones urbanas y ambientales que afectan directamente a las comunidades.
La UdeG mientras la institución busca proyectarse internacionalmente como símbolo de innovación, cultura y desarrollo, al interior continúan acumulándose denuncias relacionadas con violencia, precarización, deterioro ambiental, opacidad institucional y falta de condiciones dignas para estudiantes y trabajadores.
— La Lucha Continúa!
Comité de Redacción de Revista Para Esto!




















