Este domingo 13 de junio de 2026 como anualmente se llevó a cabo el “desfile” de las disidencias sexuales de la comunidad LGBTIQ+, sin embargo un gran colectivo pertenecientes a la misma comunidad organizaron una Contra Marcha con la concientización de que no hay orgullo con dinero rosa, con fascismo, con desaparecidxs, con asesinatos, con crímenes de odio, con genocidios, con sionismo, con racismo, con mundial, con despojo, con colonización, con Estado, con institución, con militarización.

¿Por qué esta contra marcha? De acuerdo con información de volanteo de mano a mano (crédito a quien corresponda): “Las primeras marchas del orgullo surgieron de la resistencia colectiva frente a la violencia, criminalización y la exclusión. Nacieron como una respuesta a las redadas, persecuciones y abusos policiales que buscaban controlar nuestras existencias. Fueron una respuesta política de quienes se negaron a vivir en silencio. El orgullo no nació como un desfile. Nació como una protesta.”
Del mismo modo protestan porque el presunto orgullo se convirtió en un servicio del capital: “Cada año vemos como empresas, gobiernos e instituciones utilizan a la diversidad sexual como una estrategia de imagen. Mientras colocan banderas de arcoíris, continúan sosteniendo sistemas que producen desigualdad, explotación y violencia. A eso le llamamos pinkwashing. Nos oponemos a la mercantilización de nuestras identidades y de nuestras luchas. No creemos que la liberación pueda reducirse al consumo, al marketing o a la representación institucional. Nuestra existencia no es una campaña publicitaria.”

En cambio resaltan que no hay orgullo porque Jalisco es la cuna principal de las desapariciones: “Mientras se celebran grandes eventos y se promueve una imagen de prosperidad en el estado, miles de familias siguen buscando a sus seres queridos. Las desapariciones son una crisis que atraviesa nuestras comunidades y que no pueden quedar fuera de nuestras luchas. No hay orgullo donde falta justicia.
Asimismo puntualizan la mafia mundialista que procede al despojo y control de la sociedad: “En nuestro estado, estamos viviendo procesos de desplazamiento, censura y privatización del espacio público por la realización de este macro evento deportivo. Es alarmante que, bajo el discurso de la celebración global, se estén profundizando dinámicas violentas que afectan a nuestras comunidades. No hay orgullo cuando hay despojo.”

El “desfile” mercantilizado, porque hubo banderas de marcas capitalistas como Nestle y hp, pasó a convertirse en sí en Contra Marcha como históricamente debió haber sido y seguirá siendo así. Una consigna en particular que llamó la atención fue “!Y NO, Y NO, Y NO ME DA LA GANA SER UNA MARICA MERCANTILIZADA!, de esta manera el colectivo se unificó con el contingente principal señalando las grandes conjeturas del contexto donde vivimos todxs desviándose a la Glorieta de los Desaparecidxs. La negativa “oficial” partió a la Minerva. Allí cerraron el pase vehicular para dar seguimiento a la protesta y a un plantón relámpago para dar paso a la voz disidente resaltando la desaparición forzada de personas integrantes de la comunidad. Posteriormente, hubo micrófono abierto donde hubo lecturas de poemas y pronunciamientos en pro de justicias sociales, culturales, políticas y económicas de las disidencias sexuales tejiendo apapachos de solidaridad de una lucha con otras luchas.

No somos seres aislados y la estigmatización bloquea la apertura de la mentalidad del progreso humano, por ende NO HAY REVOLUCION SIN EVOLUCION DE CONSIENCIAS, construyamos un mundo donde todxs entremos en él sin la homofobia de por medio.
Fue Canser reportando.






















