Tras los hechos ocurridos el 10 de septiembre en Rectoría y el 11 en el CUCSH, algo que muchos considerábamos impensable se hizo realidad: la Universidad de Guadalajara atacó a sus propios estudiantes.


Desde entonces, los carteles de denuncia se han vuelto parte del paisaje cotidiano. Jóvenes encendidos por la llama del cambio comenzaron a llenar los muros con nombres, rostros y testimonios.
Mientras una prensa vendida calla, manipula o aterroriza a la gente de Guadalajara, los estudiantes organizados se colocan a la vanguardia para informar lo que realmente sucede dentro de la universidad.
¡Mírenlos bien!
Esos que hoy ocupan cargos administrativos en la UdeG son los mismos que reprimen y violentan.
Mírenlos bien:
son los mismos que antes fueron denunciados por malos tratos, favoritismos y abusos, los que jamás se preocuparon por los estudiantes.
Mírenlos bien:
los que ignoraron las denuncias de acoso, los que callaron ante la injusticia, y que ahora —con una sonrisa hipócrita— buscan tu voto.
Mírenlos bien:
los que nunca aparecen en clase pero aprueban semestre tras semestre, como si las faltas no contaran, como si el sistema estuviera hecho para ellos.
Mírenlos bien, porque son los mismos rostros miserables que se benefician del dinero público, de los favores, del silencio y del miedo.
Que nadie los olvide.
Que los conozca la gente.
Porque la universidad no se limpia tapando los carteles, sino enfrentando la podredumbre que los hizo necesarios.

—La Lucha Continua!
Mario Antonio López Carbajal
—Director General de Revista Para Esto!



















