Guadalajara, Jalisco — 19 de Marzo de 2026
El pasado 15 de marzo, la Glorieta de las y los Desaparecidos volvió a llenarse de rostros. Madres, padres e integrantes de Colectivo Luz de Esperanza, Jalisco. y Madres Buscadoras De Jalisco. realizaron una jornada de pega de cédulas que, más allá de visibilizar, se ha convertido en una herramienta central de búsqueda en vida ante la ausencia de respuestas efectivas por parte del Gobierno de Jalisco.
En ese mismo contexto, familias buscadoras y organizaciones rechazaron una iniciativa de ley discutida en el Congreso de Jalisco que, aunque no prohíbe explícitamente la colocación de fichas, plantea que estas solo podrían instalarse en “espacios públicos no prohibidos”. La ambigüedad del término ha generado preocupación entre colectivos y defensores de derechos humanos, quienes advierten que podría abrir la puerta a restricciones arbitrarias.

La propuesta, presentada originalmente el 25 de febrero y posteriormente modificada, contemplaba impedir el retiro de fichas por parte de terceros. Sin embargo, los cambios introducidos durante su քննարկación han sido señalados como un retroceso. Integrantes del Colectivo Entre Cielo y Tierra Oficial fueron contundentes: “Aborrecemos totalmente esa iniciativa”, al considerar que cualquier limitación impacta directamente en sus procesos de búsqueda.
Durante una reunión en el Congreso, a la que acudieron familias, organizaciones y autoridades, se evidenciaron las tensiones en torno a la iniciativa. Mientras desde el ámbito legislativo se insistía en que no existe una prohibición explícita, organizaciones como el Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo (CEPAD, AC) alertaron sobre los riesgos de una redacción ambigua que deja a criterio indefinido qué espacios podrían ser considerados como “no permitidos”.

Además, las familias recordaron que la pega de cédulas no se limita a espacios públicos, sino que también se realiza en lugares privados como hospitales y centros de rehabilitación, como parte de estrategias para la localización en vida, de acuerdo con la nota “Aborrecemos totalmente esa iniciativa” de @Leslie Zepeda via @ZonaDocs (2026).
Para las familias, el problema no se reduce al ámbito legislativo. Denuncian que las propias instituciones encargadas de la búsqueda, particularmente la Fiscalía del Estado, han obstaculizado su labor mediante prácticas desorganizadas, falta de coordinación y avisos de último momento que dificultan su participación.
Héctor Cuñado, cofundador del colectivo Luz de Esperanza relato en una entrevista para Revista Para Esto tras un hallazgo en la zona de Las Cañadas, en un predio de aproximadamente 10 hectáreas, se establecieron acuerdos de trabajo conjunto entre autoridades y familias. Sin embargo, estos no se cumplieron. La Fiscalía del Estado de Jalisco inició labores sin una coordinación adecuada con la Comisión de Búsqueda ni con los colectivos, notificando en ocasiones con apenas un día de anticipación.
“Un domingo te avisan en la noche y el lunes empiezan los trabajos”, señalaron. Esta dinámica ha obligado a las familias a organizarse de forma improvisada, reduciendo su capacidad de acompañamiento y supervisión.

También denunciaron que los trabajos se han realizado de manera parcial. En intervenciones anteriores, tras el procesamiento oficial, los colectivos han regresado a los mismos puntos y han encontrado restos humanos que no fueron localizados inicialmente, evidenciando deficiencias en el procesamiento de los polígonos.
A esto se suma la carga burocrática. Las familias describen un constante ir y venir entre dependencias, trámites y permisos que no solo retrasan las búsquedas, sino que generan un desgaste emocional profundo. “Esta forma de trabajar no puede continuar”, han insistido, señalando la necesidad de planes de búsqueda claros, coordinación interinstitucional y respeto a su participación.
Por esto la situación refleja una inversión de responsabilidades ya que mientras las familias aseguran realizar la mayor parte del trabajo de búsqueda, el Estado no cumple plenamente con sus obligaciones. Incluso, denuncian que ahora también se ven obligadas a involucrarse en procesos legislativos que desconocen, en medio de su lucha por verdad y justicia.
En este escenario, colectivos y organizaciones han advertido que la iniciativa podría formar parte de un intento por reducir la visibilidad de la crisis de desapariciones en la entidad. Señalan que, de cara a la próxima celebración del Mundial en la ciudad, se estarían impulsando medidas orientadas a regular o limitar los espacios donde pueden colocarse las cédulas.
Para las familias, la pega de fichas no es solo una acción simbólica, sino una herramienta vital. Cualquier intento de limitarla, advierten, no solo restringe su derecho a buscar, sino que también invisibiliza una crisis que sigue sin resolverse.
— La Lucha Continúa
Mario Antonio López Carbajal
Director General de Revista Para Esto!




















