Fue ayer domingo por la mañana, desde las 9:30 a.m., cuando las calles aledañas a la Glorieta de las y los Desaparecidos y el corredor cultural de Chapultepec se convirtieron nuevamente en un espacio de memoria, resistencia y denuncia. Familias de personas desaparecidas, integrantes del Colectivo Luz de Esperanza, Jalisco. realizaron una nueva jornada de pegada de cédulas de búsqueda, en un acto que buscó mantener vivos los rostros de quienes aún no han regresado a casa.
En total, participaron alrededor de 40 voluntarios, entre ellos 20 estudiantes de la Universidad de Guadalajara (UdeG) y de otras universidades, quienes se sumaron de forma solidaria a la labor de las familias buscadoras.

En los días recientes, el Colectivo Luz de Esperanza denunció públicamente que entre 2015 y 2018 al menos 150 cuerpos sin identificar fueron donados a universidades en Jalisco por parte del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF), sin que se hubieran agotado los procesos de identificación ni se notificara a las familias.
De acuerdo con información obtenida por transparencia y publicada por NTR Guadalajara, la Universidad de Guadalajara fue una de las principales instituciones beneficiadas, recibiendo 32 cuerpos sin identificar durante ese periodo. La propia rectora de la UdeG, Karla Planter reconoció que la casa de estudios recibió estos cuerpos “para fines de estudio e investigación” y que “generalmente lo que se entrega son cuerpos sin identificar”.
Planter aseguró que los cadáveres “se regresan al IJCF” una vez concluidas las prácticas de enseñanza; sin embargo, la misma universidad admitió que la mayoría sigue bajo su resguardo, debido a la falta de respuesta del Instituto Forense. Asimismo, reconoció que no contaban con los archivos básicos de identificación, como lo exige la ley, lo que contradice la versión oficial de que los cuerpos habían pasado por los procesos legales correspondientes.

Frente a esto, las familias buscadoras calificaron la práctica como una violación a los derechos humanos y un acto de revictimización institucional, al evidenciar que el Estado continúa administrando la muerte y la desaparición con total impunidad.
Durante la jornada, las integrantes del colectivo también recordaron que, a la fecha, el Congreso de Jalisco sigue sin definir una fecha para votar la iniciativa de ley que busca reconocer a las familias de personas desaparecidas como grupos vulnerables y prioritarios, propuesta que permitiría garantizarles protección, acompañamiento y apoyo institucional real.
Mientras la burocracia legislativa mantiene congelada la iniciativa, las familias continúan en las calles sosteniendo la memoria de quienes el Estado les arrebató. La Glorieta vuelve a ser testigo de su lucha incansable, de su amor convertido en resistencia.
— La Lucha Continúa
Mario Antonio López Carbajal
— Director General de Revista Para Esto!




















