Guadalajara, Jalisco — 14 de Febrero de 2026

Entre los señalamientos públicos más sonados y los cuestionamientos reiterados sobre su pasado, se abrió un espacio para escuchar la otra parte. En entrevista con la dirección de la compañera periodista María Luisa Estrada, el diputado local del Partido del Trabajo (PT), Leonardo Almaguer, rompió el silencio y abordó tanto su historia personal como su postura frente al gobierno estatal.

Almaguer fue colocado recientemente en el centro del escándalo mediático por un episodio ocurrido cuando tenía 24 años —hecho por el que pasó tres años en prisión—, convertido hoy en material de consumo para ciertos medios inclinados al sensacionalismo. Sin rodeos, reconoció el error y sostuvo que ya pagó el costo.

“Claro que me arrepiento. Me quitó años de mi vida, me quitó momentos irrepetibles. Mi padre murió mientras yo estaba en prisión y no pude despedirme”, expresó.

Más allá del morbo, lo relevante es lo que vino después, tras recuperar su libertad enfrentó un proceso complejo de reinserción, comenzó limpiando casas en venta, trabajó en la Central de Autobuses realizando labores de aseo, fue responsable de mantenimiento y posteriormente encargado de taquilla en una línea de transporte. Paralelamente, concluyó sus estudios y se tituló como licenciado en Administración.

Lejos de sorprender, este recorrido confirma lo que debería significar un proceso de reinserción social, empezar desde abajo, sin privilegios, sin padrinazgos, sin atajos. Al menos, desde lo que él mismo relató durante la entrevista.

El episodio lo ha colocado en el centro de la política local. Algunos ya lo mencionan como posible aspirante a la presidencia municipal. Ante ello, Almaguer negó estar enfocado en una candidatura:

“No estoy pensando en la silla que sigue. Estoy pensando en la responsabilidad que tengo hoy”.

Sin embargo, en política nada es casual. El intento de desacreditarlo podría resultar contraproducente. Si la intención era fracturar lo poco que queda de una oposición de izquierda en Jalisco, el efecto puede ser el contrario, y visibilizar que existen perfiles que no provienen de las élites tradicionales y que, guste o no, conectan con sectores populares. A veces, el exceso de ataque termina construyendo victimarios involuntarios.

Respecto a las versiones sobre presunto consumo de alcohol y ausencias en el Congreso, el legislador rechazó ambas acusaciones. Aseguró que mantiene una rutina activa, que cumple con sus responsabilidades legislativas y que participa en la Junta de Coordinación Política y en diversas comisiones. Más que explicarlo desde esta redacción, dejamos que la entrevista completa sea vista y juzgada por quien quiera formarse su propia opinión. Si algo ha quedado claro en este episodio es que el juicio mediático suele llegar antes que el análisis.

Uno de los ejes centrales de la conversación fue la crisis de desapariciones en Jalisco. Almaguer subrayó que la principal violencia no la sufren los funcionarios, sino las más de 18 mil personas desaparecidas en la entidad y sus familias. Ahí está el punto medular que pocos quieren discutir. Mientras el debate público se concentra en antecedentes personales ya juzgados hace décadas, Jalisco continúa encabezando cifras de desaparición, desplazamiento y precariedad. En un estado con cientos de movilizaciones sociales y a las puertas de un Mundial de futbol, cabe preguntarse si la prioridad gubernamental está en resolver la crisis o en “ordenar” la imagen pública. Basta observar cómo, en cada manifestación —como las encabezadas por la Asamblea Popular contra el Tarifazo—, se despliegan decenas de antimotines para intimidar a quienes protestan.

También criticó que, mientras la crisis de seguridad persiste, el gobierno estatal destine recursos millonarios a obras relacionadas con eventos deportivos.

“El Estado hoy es un simple administrador que no está garantizando seguridad ni justicia”, señaló.

Almaguer vinculó la violencia con factores estructurales como la desigualdad, los largos traslados laborales y la precariedad salarial. “Vivimos en un proceso de deshumanización, de apatía e indolencia”, afirmó, al cuestionar un modelo económico que, a su juicio, prioriza el consumo sobre la vida comunitaria.

Durante la entrevista también se abordó la situación de mujeres víctimas de violencia vicaria, trabajadoras sexuales y personas trans, sectores que consideró históricamente invisibilizados. Expresó respaldo a iniciativas para fortalecer el marco legal contra la violencia vicaria y se pronunció a favor de garantizar la interrupción legal del embarazo en condiciones seguras.

“¿Quién eres tú para decidir sobre el cuerpo de una mujer cuando no conoces sus condiciones sociales?”, cuestionó.

Sobre la llamada “unidad” entre fuerzas políticas afines, consideró que el concepto suele usarse de manera superficial. “Más que unidad, deberíamos hablar de colectividad”, dijo, al señalar que los cargos públicos deben entenderse como herramientas al servicio de la población. Declaraciones que contrastan con la actual tensión política en un estado donde Movimiento Ciudadano enfrenta el desgaste de años de hegemonía.

Almaguer insistió en que no busca privilegios ni posiciones futuras. “Soy uno más. Hoy me toca estar en esta silla y cumplir la tarea que me corresponde. Lo que venga después dependerá del trabajo que haga ahora”, concluyó.

Mientras tanto, aseguró que continuará impulsando iniciativas en materia seguridad y derechos sociales, en un Congreso que —reconoció— atraviesa profundas tensiones políticas en un estado marcado por la violencia y la desigualdad.

Desde Revista Para Esto! y en nuestras nuevas alianzas con La Grillotina Política, seguiremos investigando lo que verdaderamente ocurre en Jalisco.

— La Lucha Continúa!

Mario Antonio López Carbajal.

Director General de Revista Para Esto!
Fotografía: Lily Galarza.

Ve la entrevista completa aquí:

 

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here